Comprar o vender una vivienda no es un asunto menor. Poder acompañar a los clientes en estos momentos tan importantes es realmente un privilegio. Mis muchos años de experiencia como abogada resultan sumamente útiles en esta labor. Hace años decidí dar un giro profesional y me uní a Strumphler Makelaars, una decisión de la que jamás me he arrepentido. Aquí confluyen mi interés por las personas, los hogares y los aspectos legales. ¡Esto no se siente como un trabajo en absoluto!