La villa Draguignan, con vistas panorámicas a la montaña, se alza sobre la ciudad en un entorno sereno en la ladera, donde la naturaleza y la privacidad definen la experiencia. La propiedad se extiende a lo largo de casi 12.000 m² de terreno tranquilo, ofreciendo vistas abiertas de 180° que enmarcan el horizonte. La arquitectura de la villa es equilibrada y generosa, con una residencia principal de 222 m² bañada en luz natural y una casa de invitados independiente de 41 m² situada más abajo, con acceso privado propio.
La residencia principal da la bienvenida con una zona de estar abierto de 100 m², cuyas proporciones resultan armoniosas y acogedoras. En la planta baja se encuentra una suite principal que proporciona comodidad y privacidad directa, mientras que dos dormitorios adicionales en la planta superior ofrecen alojamiento, incluyendo uno con terraza privada y vistas panorámicas. Un estudio independiente, al que se accede por separado, aporta mayor flexibilidad de forma discreta.
La casa de invitados ofrece posibilidades como vivienda independiente, refugio estacional o espacio profesional, ampliando el atractivo de la propiedad. Las comodidades exteriores marcan el ritmo de la vida diaria: piscina, cocina de verano, garaje triple, varias edificaciones auxiliares y estacionamiento seguro para hasta 30 vehículos.
Esta villa Draguignan con vistas panorámicas a la montaña ofrece una atmósfera de confort y potencial discreto, diseñada para quienes valoran el espacio y la discreción.